//

viernes, 6 de marzo de 2026

Apagones, carencias y gente especial

Es en las personas donde está ese algo que distingue a la vida en Cuba...

Félix Arturo Chang León
en Exclusivo 06/03/2026
0 comentarios
Lo especial nunca se acaba porque eso está en los genes.
Lo especial nunca se acaba porque eso está en los genes. (Alfredo Lorenzo Martirena Hernández / Cubahora)

Quizás la de los 80 fue la década de mayor bonanza en Cuba, y la de los 90 no haya sido la peor crisis, pero recuerdo a Tomás Alvarez de los Ríos rumbo al laboratorio para que le imprimieran fotos calificadas por él como históricas.

Si el escritor que fue colega como periodista no hubiera partido hacia la eternidad, seguramente insistiría en la importancia de guardar imágenes, textos y voces que reflejaran la vida especial de estos momentos.

Recuerdo cuando hace unos 45 años dijo (casi textual): mire, amigo asiático, los bohíos que traigo retratados serán históricos, pero en el futuro, cuando los guajiros no construyan así sus casas.

Durante una visita a mediados de los 90 en su hogar en Sancti Spíritus, retomamos el tema: Lo que te dije una vez que las fotos de los bohíos serán históricas, te lo digo ahora con la manera se están resolviendo los problemas entre la misma gente, con lo que cada uno tiene: hoy te doy sal, y al otro día recibo café ya colado…

Habló de cómo en una bicicleta iban el hombre con su esposa y dos hijos pequeños, o cómo los choferes llevaban los ciclos en los maleteros para usarlos en las gestiones después de haber parqueado y así no consumir combustible en recorridos cortos.

Lo que generalizadamente llaman Período Especial llegó desde todas las direcciones, pero en el caso personal fue la decisión de bajar las tiradas de la prensa y la cantidad y tamaño de las páginas, así como limitar los días de salida, algo que vuelve a ocurrir.

Esta vez no se ha bautizado como Período Especial la crisis acentuada por el desabastecimiento de combustible, aunque se pueda mantener el adjetivo por la singularidad o particularidad del comportamiento de las personas, que no es lo común o general.

Además, lo especial también radica en la capacidad de adecuarse en cada situación para conseguir un objetivo, o superar lo habitual en otros lares donde los vecinos ni siquiera se miran, pero en Cuba se comunican a gritos de un balcón a otro e intercambian medicinas, condimentos y hasta ropa.

La crisis comenzada después de 1970 fue terminada con una bonanza en la siguiente década de los 80, y la de 1990 parece que se quedará pequeña con esta del 2026, por lo que habrá que hacer gala de la solidaridad entre personas cercanas.

Los tiempos han cambiado, no existe un inventario de lo que hay en cada familia como reserva, pero sí hay raíces históricas de costumbres de apoyar a los necesitados hasta con algún fármaco del cual no hay certeza de que se pueda volver a conseguir pronto.

En los últimos meses, he visto personas que viven en un circuito en apagón salir de otra casa con una olla de presión humeante, también he notado ancianos halando una carretilla en la cual trasladan también compras de sus vecinos.

Y nadie me lo contó, sino que he sido beneficiado por parte de un desconocido que nos llevó en un vehículo eléctrico sin querer cobrar, al cuerpo de guardia para una urgencia ortopédica. No sé quién es, pero le pagaré, haciendo algún favor a otro.

Cada vez que ha habido crisis nacionales, a escala local o en el reducido ámbito familiar o individual, siempre ha habido gestos que sacan del apuro por parte de gentes especiales.


Compartir

Félix Arturo Chang León

Periodista cubano de origen chino que nació y vive en Cuba. Santa Clara. Dirigió el periódico Vanguardia durante 16 años.


Deja tu comentario

Condición de protección de datos